Tristán e Isolda

Tristán e Isolda, la famosa ópera de Wagner llevada al gesto, al movimiento y a las emociones. Es el Ballet del Gran Teatro de Ginebra quien asume el reto de representar esta  ópera de gran complejidad instrumental y argumental, algo que Joëlle Bouvier, coreógrafa de la vanguardia francesa, entendió cuando se enfrentó a esta obra.

El peso de su creación se encuentra en la capacidad emocional de la danza y triunfa al eliminar  la narrativa convencional de la ópera, contándola desde los cuerpos, sin perder la tensión dramática ni la dimensión trágica de la historia.

Su propuesta no es la ópera llevada al ballet; sino una coreografía, personal, que se nutre de las emociones que pudieron estimular a Wagner. El amor y sus dificultades.