The dead of Staling

Como ya hizo en su primera película, la genial In the Loop, el director escocés Armando Iannucci vuelve a apostar por la sátira política, en este caso  adapta un cómic francés sobre el misterio que envolvió la muerte de Stalin.

La película está planteada como una comedia negrísima, a pesar del trasfondo trágico, sobre todo en el dibujo de unos personajes que se comportan como inmaduros sin escrúpulos incapaces de pensar por un momento en algo que no sea en sí mismos.

Los diálogos se mueven entre el absurdo y el surrealismo y todos ellos son tratados por el director con idénticos desdén y desprecio, sin que ni uno solo salga indemne. Y los actores, todos tan brillantes como cabe esperar de un reparto de semejante talento.