Last Flag Flying

Richard Linklater es un maestro del tiempo. Nadie como él para dejar reposar las películas, y permitir a sus protagonistas que envejezcan y maduren, para, pasados unos años, reencontrarse con ellos: la trilogía Antes del amanecer Boyhood dan buena cuenta de ello

En este caso, recupera décadas después el tono, la ambición y la derrota de aquel clásico, The Last Detail. Ahora son tres veteranos de la Guerra de Vietnam los que escoltan el cadáver del hijo de uno de ellos muerto en Irak.  De nuevo, los personajes se dejan llevar por la misma sensación de deriva entre lo solemne de su misión y lo ridículo de lo demás, siempre a un paso del precipicio.

De algún modo, todo lo que somos no es más que esa ridícula ficción que nos define. A nosotros y, ya que estamos, al propio cine.