Keul-le-eo-ui Ka-me-la

Un relato habitual de Sang-soo en torno al desequilibrio afectivo que, en esta ocasión, pretende adentrarnos en la historia de un triángulo amoroso con base, dicen, autobiográfica.

La propuesta es deliciosa, en su aplicación más hedonista antes que no cursi. Esta historia mezcla el cine, el amor, el desamor, la frustración, el desengaño, la amistad y la relevancia de la imagen fotográfica.

Además de una peli muy divertida, es también una excelente reflexión sobre la fragilidad de los sentimientos, lo difícil que es mezclar amor y trabajo, los celos y la capacidad de renovación cuando aún hay ganas de renovarse.