Cantando bajo las balas

Nos trasladamos a la mañana del 12 de octubre del 36 cuando tuvo lugar el primer acto franquista oficial de la historia, con ausencia del propio Franco.

Esta obra es la representación de la crónica -en clave cómica y musical- narrada por el cadáver invicto del general José Millán Astray, fundador de la Legión.

Aquella mañana se oyeron tremendos discursos, pero, además de todos aquellos sermones, se escucharon improvisadas palabras que provenían del corazón de los hombres que las pronunciaban.

Millán Astray lanzó un: «Viva la muerte», a lo que Unamuno, que también se encontraba en el lugar, contestó: «Venceréis pero no convenceréis».