Libro negro con poema sobre mesa de madera

Cadáver exquisito

Cadáver exquisito bien puede ser un curioso oxímoron, sin embargo, nos referimos a una original práctica que los primeros surrealistas pusieron de moda allá por 1925. Y este será el tema de esta nueva edición del aula de poesía, curioso ¿verdad?

Por si todavía no te convence la carta de presentación de este evento, te cuento que esta práctica está dentro de la legalidad y tiene varias formas, desde quizá la más conocida, que se suele hacer con dibujos, hasta la literaria. Una persona coge un trozo de papel y comienza a escribir (o dibujar). Cuando termina, dobla la hoja para que el siguiente participante sólo pueda ver la última línea (o trazos del dibujo). A partir de esa base, tiene que seguir escribiendo, repitiendo el proceso tantas veces como gente esté jugando. El resultado de los cadáveres exquisitos es siempre divertido y sorprendente.

¿Y el nombre? Como no podía ser de otra forma, nació de la propia experiencia surrealista. Al parecer, la primera vez que se reunieron para jugar llegaron a una frase muy especial: El cadáver exquisito beberá el vino nuevo.

Fuera los límites, nos espera una experiencia rápida, espontánea y lo más subconsciente posible.